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Referencia

Seguridad y contraindicaciones

La oxigenoterapia hiperbárica es una intervención médica generalmente bien tolerada, con un pequeño grupo de contraindicaciones absolutas, un grupo más amplio de contraindicaciones relativas y un perfil definido de eventos adversos. La síntesis siguiente constituye una referencia clínica; no sustituye la evaluación específica de cada paciente.

Contraindicaciones absolutas

La única contraindicación absoluta generalmente reconocida en la literatura de medicina hiperbárica es el neumotórax no tratado. Los ciclos de compresión y descompresión pueden transformarlo en un neumotórax a tensión. Un neumotórax tratado y estabilizado no constituye una contraindicación absoluta; la decisión clínica debe equilibrar la urgencia de la indicación frente al riesgo pulmonar.

Aspectos quimioterápicos relativos o específicos del contexto: la administración concomitante de doxorrubicina (cardiotoxicidad), bleomicina (toxicidad pulmonar), cisplatino (deterioro de la cicatrización de heridas) y disulfiram (compromete la inactivación de las especies reactivas del oxígeno) se aborda con cautela y puede considerarse una contraindicación absoluta durante la exposición activa al fármaco.

Contraindicaciones relativas

  • EPOC grave con retención de dióxido de carbono — tratamiento con monitorización de la gasometría arterial y evaluación individual de la relación riesgo-beneficio.
  • Cirugía reciente del oído medio o de los senos paranasales — la disfunción de la trompa de Eustaquio aumenta el riesgo de barotrauma; se recomiendan la autorización otorrinolaringológica (ORL) y un examen previo al tratamiento.
  • Infección respiratoria activa o enfermedad febril — el tratamiento se aplaza hasta su resolución, si la indicación lo permite.
  • Claustrofobia — gestionada mediante entrevistas previas, exposición gradual y elección de la cámara (las cámaras multiplaza se toleran mejor que las cámaras monoplaza en caso de ansiedad).
  • Antecedentes de crisis epilépticas — aumenta el riesgo de toxicidad por oxígeno del SNC; pueden ser necesarias adaptaciones del protocolo (presión más baja, sesiones más breves, pausas de aire).
  • Embarazo — la HBOT electiva en el primer trimestre no está recomendada; las indicaciones de urgencia (intoxicación por monóxido de carbono) anulan la contraindicación relativa.
  • Antecedentes de neuritis óptica — se ha descrito un riesgo de progresión.
  • Diabetes mellitus — es necesaria una monitorización glucémica estrecha; la HBOT puede reducir la glucemia durante las sesiones.

Eventos adversos

La revisión sistemática de Heyboer et al. (2017) sigue siendo la cuantificación más completa de los eventos adversos de la HBOT en la literatura publicada.

  • Barotrauma del oído medio — con diferencia el evento adverso más frecuente, por lo general leve y autolimitado con un entrenamiento oportuno en la compensación de la presión; los casos graves (hemotímpano, perforación) son raros.
  • Barosinusitis (sinus squeeze) — más rara que los efectos sobre el oído medio; tratamiento con descongestionantes y compresión más lenta.
  • Barotrauma pulmonar — raro pero grave; el riesgo se reduce con una cuidadosa selección del paciente y la exclusión de la enfermedad bullosa.
  • Toxicidad por oxígeno del SNC — se manifiesta como una crisis epiléptica generalizada durante la sesión; rara en los protocolos modernos (≤2.5 ATA, ≤90 min). Las medidas estándar son la reducción del oxígeno inspirado, el ascenso al nivel del mar al finalizar la crisis y una cuidadosa reevaluación.
  • Toxicidad pulmonar por oxígeno — acumulativa y dependiente de la dosis; relevante en los ciclos de tratamiento prolongados.
  • Miopía reversible / cambio refractivo — descrita en los ciclos de tratamiento prolongados (por lo general con regresión a lo largo de semanas-meses tras el fin del ciclo).
  • Claustrofobia/ansiedad — gestionada con la elección de la cámara, música a bajo volumen y exposición previa al tratamiento.
  • Hipoglucemia — en los pacientes diabéticos en tratamiento con insulina o sulfonilureas; monitorización y adaptación según sea necesario.

Cribado previo al tratamiento

El cribado estándar previo a la HBOT en los servicios de medicina hiperbárica comprende típicamente:

  • Evaluación de la membrana timpánica y verificación de la función tubárica.
  • Anamnesis de los senos paranasales; examen ORL, si está indicado.
  • Estudio de imagen torácica en presencia de factores de riesgo pulmonares.
  • Revisión de la medicación respecto a sustancias quimioterápicas y disulfiram.
  • Estado de embarazo (si procede).
  • Antecedentes de crisis epilépticas.
  • Cribado de claustrofobia/ansiedad.
  • Acuerdos sobre la monitorización de la glucemia para los pacientes diabéticos.
  • Evaluación cardiológica en los pacientes con cardiopatía coronaria o insuficiencia cardiaca congestiva significativas.

Criterios de interrupción

El tratamiento debería interrumpirse o modificarse de forma sustancial en las siguientes circunstancias:

  • Nuevo neumotórax durante una sesión.
  • Evento de toxicidad por oxígeno del SNC (crisis epiléptica) — adaptación del protocolo o interrupción.
  • Imposibilidad de compensar la presión en el oído medio pese al entrenamiento y la evaluación ORL.
  • Evento adverso grave persistente sin una mitigación identificable.
  • Interrupción del tratamiento iniciada por el paciente debido a ansiedad o intolerancia no manejable con el apoyo estándar.
  • Administración concomitante de un agente quimioterápico absolutamente contraindicado que no pueda suspenderse.

Esta página es una referencia clínica. No sustituye la evaluación específica de cada paciente por parte de un profesional cualificado en medicina hiperbárica. Las indicaciones individuales, las comorbilidades y la terapia concomitante deben verificarse antes del tratamiento.